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3er trimestre de embarazo. Una etapa llena de cambios

 

El tercer trimestre del embarazo es, para muchas mujeres, una mezcla constante de ilusión, cansancio, nervios y emoción. La llegada del bebé está cada vez más cerca y el cuerpo comienza a prepararse de forma intensa para el parto y el nacimiento.

A partir de la semana 28, el crecimiento del bebé se acelera y los cambios físicos se hacen mucho más evidentes. El abdomen aumenta considerablemente de tamaño, el descanso puede volverse más complicado y aparecen nuevas molestias que, aunque suelen ser normales, generan muchas dudas en las futuras mamás.

Es habitual preguntarse si las contracciones son normales, si el cansancio es excesivo, cuándo hay que acudir al hospital o qué pruebas son necesarias antes del parto. Por eso, durante esta etapa, el seguimiento obstétrico cobra una gran importancia para controlar que todo evolucione correctamente y acompañar a la embarazada en esta última fase del embarazo.

En este artículo te detallamos los cambios que suceden durante el último trimestre del embarazo, justo antes de la llegada del parto.

 

 

¿Qué ocurre en el cuerpo de la mujer durante el tercer trimestre?

Durante estas últimas semanas el organismo realiza un enorme esfuerzo físico y hormonal. El útero continúa creciendo para adaptarse al tamaño del bebé y muchos órganos cambian ligeramente de posición debido a la presión abdominal.

Por eso, aunque cada embarazo es diferente, es frecuente notar un aumento del cansancio. Actividades cotidianas que antes resultaban sencillas pueden requerir ahora más esfuerzo, y muchas mujeres sienten la necesidad de descansar más durante el día.

Además, dormir bien puede convertirse en un auténtico reto. El tamaño del abdomen, los movimientos del bebé, las ganas frecuentes de orinar o la dificultad para encontrar una postura cómoda hacen que el descanso nocturno sea más interrumpido. Dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, suele ayudar a mejorar la circulación y favorecer una postura más confortable.

Otro cambio muy habitual es la sensación de hinchazón, especialmente en piernas, tobillos y pies. Esto ocurre por la retención de líquidos y por la presión que ejerce el útero sobre la circulación venosa. Aunque suele ser un síntoma normal del embarazo avanzado, conviene vigilar si aparece de forma brusca o se acompaña de dolor de cabeza intenso o alteraciones visuales.

También es frecuente notar más presión en la pelvis y molestias lumbares. El peso del abdomen modifica la postura corporal y aumenta la tensión sobre la espalda y el suelo pélvico.

 

Las contracciones durante el tercer trimestre: ¿cuándo son normales?

Uno de los cambios que más dudas genera son las contracciones. Durante el tercer trimestre aparecen con frecuencia las llamadas contracciones de Braxton Hicks, conocidas como “contracciones de preparación”.Se trata de contracciones irregulares que ayudan al útero a prepararse para el parto. Habitualmente no son dolorosas, duran pocos segundos y suelen mejorar con el reposo o al cambiar de posición.

Sin embargo, cuando las contracciones se vuelven regulares, cada vez más intensas y aparecen a intervalos constantes, podría tratarse del inicio del trabajo de parto. Por eso es importante aprender a identificar los cambios y consultar ante cualquier duda.

El tercer trimestre no solo implica cambios físicos. A nivel emocional también es una etapa intensa. La proximidad del parto puede generar ilusión, pero también miedo, ansiedad o inseguridad, especialmente en mujeres que viven su primer embarazo. Hablar de las dudas, sentirse acompañada y recibir información adecuada ayuda muchísimo a vivir esta etapa con más tranquilidad. Por eso, las clases de preparación al parto suelen ser muy beneficiosas tanto física como emocionalmente.

 

¿Cómo evoluciona el bebé en el tercer trimestre?

Mientras el cuerpo de la madre se adapta al final del embarazo, el bebé atraviesa una fase de crecimiento y maduración muy importante.

Durante estas semanas:

  • aumenta rápidamente de peso
  • madura sus pulmones
  • acumula grasa corporal
  • desarrolla reflejos y movimientos más coordinados
  • suele colocarse cabeza abajo para prepararse para el parto

Los movimientos fetales son uno de los signos más importantes de bienestar. Aunque al final del embarazo el espacio dentro del útero es menor y los movimientos pueden sentirse diferentes, el bebé debe seguir moviéndose cada día.

Una disminución importante de movimientos fetales siempre debe ser motivo de consulta.

 

¿Qué pruebas se realizan en el tercer trimestre del embarazo?

En esta etapa se realizan diferentes controles y pruebas para valorar el estado de salud de la madre y el bienestar fetal.

Una de las más importantes es la ecografía del tercer trimestre, que suele realizarse alrededor de las semanas 32-34. Esta ecografía permite valorar el crecimiento del bebé, la cantidad de líquido amniótico, la posición fetal y el funcionamiento de la placenta.

También se realiza una analítica para controlar posibles alteraciones como anemia, cambios en los niveles de hierro o algunas infecciones.

Más adelante, entre las semanas 35 y 37, se realiza el cultivo para estreptococo del grupo B. Esta bacteria puede estar presente de forma natural en algunas mujeres sin causar síntomas, pero detectarla es importante para prevenir infecciones en el recién nacido durante el parto.

En algunos embarazos también pueden realizarse registros fetales o NST , una prueba sencilla y no invasiva que permite controlar la frecuencia cardíaca del bebé y la presencia de contracciones uterinas.

 

¿Cuándo hay que acudir al hospital?

Aunque muchas molestias forman parte normal del tercer trimestre, existen algunos síntomas que requieren valoración médica inmediata.

Es importante acudir a urgencias si aparece:

  • pérdida de líquido
  • sangrado vaginal
  • contracciones regulares dolorosas
  • disminución clara de movimientos fetales
  • dolor de cabeza intenso
  • visión borrosa
  • fiebre o malestar importante

Ante cualquier duda, consultar siempre es la mejor opción.

 

La recta final del embarazo supone un gran cambio físico y emocional, pero también es un momento único lleno de ilusión y preparación para la llegada del bebé.

Cuidar el descanso, mantener una alimentación equilibrada, realizar ejercicio adaptado y acudir a los controles obstétricos recomendados ayuda a vivir esta etapa con mayor bienestar.

Cada embarazo es diferente y cada mujer vive el tercer trimestre de una manera única. Contar con un acompañamiento cercano y profesional permite resolver dudas, sentirse segura y llegar al parto con mayor tranquilidad.